Educación Financiera

Diferencias entre una tarjeta de crédito y una tarjeta de débito

Es muy común que la gente confunda entre una tarjeta de crédito, tarjeta de débito o tarjeta de nómina. Piensan que son la misma cosa pero la verdad es que no.

El problema de no tener claro entre una y otra es que puedes hacer un uso inadecuado y terminar con deudas que no querías.

Te explicaremos cuales son estas diferencias para evitar deudas innecesarias o por desconocimiento y cómo puedes usarlas para tener un mejor control de tus finanzas.

¿Cuales son las diferencias?

Las diferencias entre los tres tipos de tarjetas es muy simple y lo pondremos de la siguiente forma:

  • Tarjeta de crédito = Dinero que te presta el banco.
  • Tarjeta de débito (nómina) = Dinero que ahorras o que recibes por tu trabajo.

La tarjeta de crédito es cómo un préstamo personal que puedes usar cuando tu quieras, pero que tendrás que pagar al final del mes. Ese dinero no es tuyo.

La tarjeta de débito es a través de la cual puedes disponer del dinero que tienes en el banco para hacer tus compras. Este dinero es tuyo. Ya sea producto de tus ahorros o por el pago de tu nómina.

La tarjeta de débito (o nómina) es como una extensión de tu cuenta de ahorro del banco: te sirve para hacer tus compras o para retirar dinero del cajero.

¿Entonces la tarjeta de débito y la tarjeta de nómina son lo mismo? Si

Cómo usar a tu favor las tarjetas de crédito y débito

Si eres trabajador independiente una buena forma de abrirte las puertas en el sistema financiero es con una cuenta de ahorro.

Al tener una cuenta de este tipo en el banco tendrás la posibilidad de solicitar tus estados de cuenta bancarios y utilizarlos como comprobantes de ingresos cuando necesites un crédito.

Además es más fácil que el banco te ofrezca una tarjeta de crédito después de un tiempo.

Estamos claros que las tarjetas de débito son como dinero en efectivo: es tu dinero y puedes pasar tu tarjeta en millones de comercios para pagar tus compras. Las tarjetas de débito no ofrecen ningún incentivo adicional por usarlas. Usualmente algunos bancos otorgan puntos, pero son pocos.

En cambio la tarjeta de crédito puede ofrecerte compras a meses sin intereses (te llevas el producto a tu casa y lo pagas cada mes en el banco), viajes, promociones etc. El crédito es un buen instrumento si se sabe utilizar.

Recuerda tener en mente las fecha de corte y pago de tu tarjeta de crédito, ya que las compras que hayas realizado tendrás que pagarlas al final del mes.

 

Te invitamos a leer también  5 Maneras de evitar que tus bolsillos sufran por los gastos hormiga

 

 

Educación Financiera, Finanzas personales

¿Qué es el pago mínimo de una tarjeta de crédito?

El pago mínimo es la cantidad más pequeña requerida por tu banco para mantener tu crédito vigente y no reportarte con mora al Buró. Este monto viene en tu estado de cuenta.

Sin embargo, si sólo realizas este pago cada mes puedes tardar décadas en liquidar tu deuda. Se recomienda utilizarlo en ciertas ocasiones.

Te compartimos algunos datos para usar el pago mínimo a tu favor y qué puedes hacer para evitar los altos intereses.

El pago mínimo es ¿una trampa?

En 2013 la Condusef emitió una modificación en el método para calcular el pago mínimo:

  1. El equivalente al 1.25% del límite de la línea de crédito.
  2. 1.5% del saldo adeudado, más los intereses del periodo, más IVA.

Según el método que resulte en un monto mayor será el utilizado para el cálculo.

En la mayoría de los casos el pago mínimo se determina con el segundo método.

Esto quiere decir que por disposición oficial cuando menos el 1.5% de tu pago mínimo será destinado al pago de capital. Los bancos pueden destinar un monto mayor para ayudarte más rápido, pero no es muy distinto al establecido por la Condusef.

Imagina que debes 10 mil pesos y el mínimo a pagar es $250 pesos, de los cuales el 5% es para el pago de capital. Tardarás 80 meses ó 6.6 años en terminar. ¿Parece un poco descabellado no?

Condusef publicó una calculadora de pagos mínimos en su sitio web que te ayudará con tus deudas.

Consejos para utilizar el pago mínimo a tu favor

1 – Sólo en casos de emergencia

Paga el mínimo para no afectar tu historial y evitar los intereses moratorios únicamente si tienes algún imprevisto que te impida cubrir el pago completo de tu mensualidad.

2 – Conoce el porcentaje de tu pago mínimo

Averigua con tu banco qué porcentaje de tu pago mínimo será para el pago de capital. Te permitirá tener un mejor panorama sobre tus deudas.

3 – Paga más del mínimo

Realiza tus pagos completos cada mes, incluso el total de tu deuda. Esto evitará los altos intereses, comisiones y recargos.

Reestructura tu deuda

Si tus deudas son demasiado altas que ya no te queda otra opción más que pagar los mínimos te recomendamos refinanciar tu deuda con otro crédito más barato, a menor tasa anual.

Puede ser a través de un banco o alguna institución que te permita liquidar el total de tu deuda y pagar cómodamente con un monto igual o menor a tu pago mínimo.

Antes de recurrir a esta medida debes saber cuanto tiempo te tomará liquidar tu deuda con los pagos mínimos y la tasa de interés anual de la tarjeta.

Toma en cuenta que el nuevo crédito debe permitirte pagar tu deuda en menos tiempo al que tardarías con tu banco, y con pagos mensuales iguales o menores a los que realizas actualmente.

Conclusión

El pago mínimo es un recurso para casos de emergencia que te permite mantener vigente tu crédito. Si recurres a este instrumento por que no puedes pagar más lo mejor que puedes hacer es refinanciar tu deuda antes de caer en impago. Una vez que eso pasa será más difícil que puedas obtener un financiamiento más barato para salir de las deudas.

 

 

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¿Qué es una línea de crédito? Aquí te decimos

“Tienes una línea de crédito por 15 mil pesos”. Seguramente haz escuchado una frase muy similar. Es común en instituciones cómo los bancos.

Pero muy pocas personas entienden que significa y los alcances. De hecho, algunas deudas impagables empiezan aquí. Si tienes una “línea de crédito” tú podrías ser la próxima persona en la lista de llamadas de los despachos de cobranza.

En este post te diremos qué es una línea de crédito, cómo funciona y algunas cosas que debes tener en cuenta para mantener las deudas a raya y puedas vivir con tranquilidad.

¿Qué es una línea de crédito?

Es una forma de financiamiento donde el usuario puede disponer hasta un monto determinado y sólo paga intereses por el dinero que utilice.

La forma más común de una línea de crédito es una tarjeta de crédito. El banco hace un análisis de te perfil financiero y determina tu capacidad de endeudamiento, que será el límite que puedes utilizar con tu tarjeta.

Por ejemplo: si tienes una tarjeta de crédito con una línea de 15 mil pesos y durante “El Buen Fin” utilizas 7 mil, aún te quedarán 8 mil disponibles y sólo pagarás intereses por el monto que gastaste.

El monto gastado y el disponible es el punto flaco de los usuarios de tarjetas de crédito, pues pocos están consientes de lo que han utilizado y de lo que deben pagar el siguiente mes para evitar los intereses.

Esto es muy frecuente en las promociones cortas como las ventas nocturnas y “El Buen Fin”. Debido a la euforia por los descuentos los usuarios olvidan contabilizar el monto gastado de su crédito.

¿Cómo determina el banco tu línea de crédito?

La forma en cómo el banco la determina es muy simple: de tus ingresos resta tus gastos y el dinero disponible por mes lo multiplica por el número de meses en que puedes pagar (depende de cada banco). Usualmente es hasta por 18 meses.

Por ejemplo: imagina que alguien llamado Juan tiene el siguiente perfil financiero (mensual):

Ingresos: 15 mil pesos mensuales
Renta: 4 mil pesos
Despensa: 5 mil pesos
Gasolina: 1 mil 600 pesos
Crédito automotriz: 3 mil 500
Gastos totales: 14 mil 100 pesos
Dinero disponible: 900 pesos

900 x 18 meses: 16 mil 200 pesos

Con el ejemplo anterior, la línea de crédito de Juan podría ser de 16 mil 200 pesos. Incluso puede que el monto sea menor para no comprometer los 900 pesos disponibles de Juan.

Imaginemos que en lugar de 900, el banco calcula con 500 para darle una línea de 9 mil pesos. De esa manera el banco reduce el riesgo de impago del crédito.

Recomendaciones para administrar tu línea de crédito

  • Con el ejemplo anterior puedes conocer tu capacidad de endeudamiento, o línea de crédito. Haz tus cálculos.
  • Si vas a pagar con tu tarjeta de crédito anota todas tus compras y guarda tus tickets. Evita utilizar hasta el límite.
  • Utiliza tu línea cuando sea estrictamente necesario y si puedes pagar la deuda el siguiente mes, aunque sea a plazos.
  • No esperes a que llegue tu estado de cuenta, visita regularmente el portal de tu banco para conocer el estatus de tu tarjeta en cualquier momento.
  • Recuerda: el crédito no es para una emergencia (si tienes una emergencia es posible que no la puedas pagar y te endeudes con los intereses)
  • La tarjeta de crédito es dinero que te ha prestado el banco y que debes pagar.
Financiamiento

Cómo usar una tarjeta de crédito: 4 consejos básicos

Es muy probable que pienses adquirir una tarjeta de crédito o que ya la tengas. Pero aún tienes dudas o sientes un poco de miedo de quedar endeudado(a) hasta el cuello.

Las tarjetas de crédito son un arma de doble filo: te pueden dar oportunidades para una mejor calidad de vida o acabar con tus finanzas, tu tranquilidad, incluso tu futuro.

Aquí te explicaremos cómo usar una tarjeta de crédito para evitar descalabros en tu economía.

Cómo usar una tarjeta de crédito

Lo primero que debes saber es que una tarjeta de crédito es cómo dinero en efectivo que te ha prestado el banco. Es un mecanismo para financiarte, y al usarla adquieres una deuda que debes pagar al final del mes.

Con tu tarjeta puedes hacer tus compras normales y pagarlas más adelante, o bien comprar a meses sin intereses; puedes pagar con pequeños pagos mensuales. Esto es para adquirir productos o servicios de precio muy alto y que no puedes pagar de contado.

Existen 4 cosas de que debes recordar siempre:

1 – Tu capacidad de pago

Aunque este es un análisis que hace el banco para determinar tu línea de crédito debes recordar siempre cual es el monto máximo que puedes pagar por mes.

Para hacerlo resta a tus ingresos tus gastos ordinarios como son la despensa, pago de servicios, renta, etc. Si después de hacer cuentas aún te queda dinero disponible entonces esa es tu capacidad de pago mensual: no puedes adquirir deudas cuyo monto mensual supere tu dinero disponible, o de lo contrario corres el riesgo de caer en impago.

2 – Tu fecha de corte y tu fecha de pago

La fecha de corte es el día del mes en que se hará el recuento de todas tus compras durante los últimos 30 días. Y a partir de ese momento tienes 20 días para pagar, hasta tu fecha límite de pago.

Si tu linea de crédito es de 15 mil pesos y durante el mes compras un smartphone  de 13 mil, pero olvidaste hacerlo a meses sin intereses; tienes hasta tu fecha límite para pagar los 13 mil en una sola exhibición.

Hay quienes tienen más de una tarjeta de crédito, y seguramente no coinciden las fechas entre si. Para ello te recomendamos tener un archivo en Excel con las tarjetas y sus respectivos tiempos, algo cómo esto:

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3 – Comisiones y recargos

A la tabla anterior puedes agregar una columna donde también incluyas las comisiones y recargos. Algunas instituciones hacen recargos por no usar la tarjeta, así que es bueno tenerlas presentes para evitar cobros innecesarios.

4 –  La tasa de interés anual y pagos mínimos

Es sumamente importante conocer la tasa de interés anual y los pagos mínimos, es básico para saber cómo usar una tarjeta de crédito.

La tasa de interés es el porcentaje que incrementaría tu deuda en caso de que dejes de pagar. De esa manera tu deuda crece interés sobre interés.

Los pagos mínimos son la cantidad que requiere tu banco para no reportarte a Buró de Crédito en mora. De esta cantidad sólo una parte va al pago de capital (mínimo el 1.5%) y el resto al pago de intereses.

Si compras a meses sin intereses divide el valor de tu compra entre el número de meses que piensas pagar y la cantidad resultante es el pago mensual que debes hacer para liquidar tu deuda de forma satisfactoria. Si pagas menos que eso, sólo el pago mínimo, tardarás más tiempo en terminar de pagar.

Conclusión

Ahora ya tienes las bases sobre cómo usar una tarjeta de crédito y evitar endeudarte más allá de tu capacidad. Recuerda que la tarjeta de crédito es dinero que debes pagar, esa es la premisa para evitar descalabros.

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Errores financieros en tu primer empleo

Integrarse al mundo laboral es todo un reto, si tú ya lo lograste no cometas errores financieros en tu primer empleo.

Es muy fácil perder el control en la administración del dinero, sobre todo cuando lo ganas por primera vez. Te dices a ti mismo que te lo mereces después de tanto esfuerzo y puede ser cierto, todos merecemos darnos un gusto.

El problema viene cuando ese gusto se convierte en dificultades a largo plazo, porque joven y con dinero, te quieres comer el mundo.

Me refiero al hecho de que no piensas que el futuro, ese donde serás una persona mayor que ya no tiene tantas fuerzas para trabajar, en el mejor de los casos, y, en el peor, que una enfermedad te impida realizar alguna actividad.

Pues bien, lo veas o no, prevengas la situación o no, ésta llegará. Desgraciadamente la juventud no es eterna y tú puedes generar un buen patrimonio en esta etapa de la vida, ya que prácticamente trabajas para ti, así que puedes darte ese gusto, que tanto te mereces y, al mismo tiempo, ahorrar una buena parte de tu ingreso.

Según los expertos, el ahorro debe ser el 25 por ciento de tu sueldo: 10 por ciento para un fondo de emergencia, equivalente a entre tres y seis meses de tus ingresos; 10 por ciento para metas que quieras lograr y 5 por ciento para tu retiro.

Pero hablando de errores que es fácil que cometas en esta etapa, aquí te damos algunos consejos:

  • Al ser asalariado gozas de seguridad social, por lo que debes de darte de alta en la institución de salud que te corresponda; si perteneces a una institución privada, entonces te corresponde el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

En caso de que seas trabajador del Estado, te corresponde el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE). En cualquiera de los dos casos, tu patrón aporta una cuota.

Es importante que estés al tanto de esta aportación porque existen empresas que reportan un sueldo menor al que realmente recibes, lo que inevitablemente te afectará al momento del retiro, cuando te otorguen una incapacidad, te indemnicen o quieras ejercer tu crédito Infonavit, pues en todos los casos tendrás derecho sólo a lo que la empresa haya declarado

Es muy fácil checar esto, sólo tienes que entrar a esta página. Ahí puedes revisar un reporte sobre los periodos y salarios de cotización.

  • Dentro del mismo rubro de la seguridad social tienes derecho a tener una administradora para el retiro, ya que parte de tu sueldo se deposita en una cuenta para que puedas tenerlo al momento de retirarte.

Aunque en automático, entre tu patrón, el gobierno y tú ahorran 6.5 por ciento de tu Salario Base de Cotización, es necesario que elijas una Afore, actualmente existen 11 en el mercado, la recomendación principal es que elijas la que te da mayores rendimientos.

De no elegir una administradora, la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), encargada de regular a las afores, te asignará una, la que otorgue mayores rendimientos.

  • Otro error financiero que ya comentábamos es gastar la totalidad de tu dinero bajo la excusa de que te lo mereces. De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), la mayoría de los mexicanos obtuvo su primer empleo a los 20 años, lo cual deja un buen tiempo para comenzar el hábito del ahorro.

Así que genera tu fondo de emergencia, ponte metas como tener un coche o comprarte un departamento y no olvides al viejito que serás y realiza aportaciones voluntarias al ahorro para el retiro.

Ya que con las aportaciones obligatorias será insuficiente lo que recibas de pensión para vivir, más o menos estamos hablando de 30 por ciento de tu último sueldo, lo que definitivamente no te alcanzará para llevar un buen estilo de vida.

Finalmente, al igual que al recibir tu primer sueldo, tener la oportunidad de tu primera tarjeta de crédito puede hacerte perder de vista que ese dinero no es una extensión de tu ingreso, es del banco y tarde o temprano tendrás que pagarlo.

Por ello es importante que pienses muy bien las compras que realizarás con el plástico, no abuses de los meses sin intereses y utilízala de preferencia para bienes duraderos.

Mantén los pies en la tierra, en este caso mantén tus manos fuera de la cartera, no conviertas el uso de la tarjeta de crédito en tu deporte favorito.Lo creas o no, tu situación económica, así como los hábitos que te forjes en esta etapa de iniciación laboral, te servirán para generar un futuro exitoso en el plano financiero.

Financiamiento

Aspectos a considerar para tu primera tarjeta de crédito

¿Te da miedo echarte tú mismo la soga al cuello? Te decimos qué aspectos debes considerar para la primera tarjeta de crédito y su uso responsable.

Como en todo tipo de financiamiento, sea un préstamo personal, automotriz, hipoteca o las propias tarjetas de crédito, es indispensable usarlo con una planeación previa, no sólo gastar por gastar, pues de lo contrario te puedes meter en serios problemas de los que te costará mucho trabajo salir.

Por eso, te compartimos las recomendaciones de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) para que desde un principio hagas uso responsable del plástico y evites problemas de sobreendeudamiento.

– Tus ingresos. Aún cuando te ofrezcan una alta línea de crédito, utiliza sólo lo que puedas pagar. Es primordial que analices cuál es tu capacidad real de pago y que desde el principio te quede claro que una tarjeta de crédito es un medio de pago, no una extensión de tu dinero.

– Patrón de pago. De acuerdo a qué tan puntual serás con tus pagos es el tipo de tarjeta de crédito que debes considerar. Si por ejemplo, serás parte del 40 por ciento de los usuarios que son “totaleros”, es decir que pagan su adeudo completo en la fecha de pago y no generan intereses, te conviene poner atención a la cuota anual.

Si no vas a ser “totalero”, debes fijarte más en la tasa de interés.

– No dejes de pagar las deudas adquiridas. Entre más tiempo dejes pasar tus deudas, los intereses crecerán hasta el punto en el que terminarás pagando más dinero por los intereses que por el producto que compraste.

– Antes de elegir, compara el Costo Anual Total (CAT). Recuerda que es esa cifra que te permite comparar si es más económica con una u otra institución dependiendo de los costos asociados al plástico como comisiones, anualidad e intereses, entre otros.

– Hábitos de compras. Si vas a usar tu plástico sólo en caso de emergencia o para aprovechar promociones de meses sin intereses de vez en cuando, elige una tarjeta que te ofrezca una anualidad muy baja. Aunque en este caso también debes verificar que no te

cobre una comisión por no usarla frecuentemente.

Si por el contrario, vas a usar esta tarjeta en tu vida cotidiana, debes comparar las comisiones y los costos aplicados a las operaciones, como la disposición en efectivo.

En este enlance de la Condusef http://e-portalif.condusef.gob.mx/micrositio/index.php encontrarás un simulador donde puedes comparar diversas tarjetas de cŕedito de distintas instituciones bancarias para que elijas la tarjeta que se adecúa más a tus necesidades y hábitos de consumo.

Recuerda que las tarjetas de crédito son una gran responsabilidad, pues pueden afectar tu historial crediticio y después te será más difícil acceder a un financiamiento para un carro o una casa, por ejemplo. Así que sigue estos consejos y haz un buen uso de este medio de pago para que nunca tengas problemas.

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Cómo evitar que te clonen tu tarjeta de crédito

Un aspecto importante de la educación financiera es cuidar tu dinero, no sólo el que  manejas en efectivo, sino el uso que le das a través de los medios electrónicos, como podría ser la seguridad en el manejo de tu tarjeta de crédito.

Es por ello que te damos 15 recomendaciones infalibles para evitar convertirte en víctima de un fraude como podría ser la clonación de tu plástico.

1. Resguarda tu Número de Identificación Personal (NIP) y no lo compartas con  nadie. Se trata de una clave muy personal que de compartirla le estarías dando acceso a alguien más a tus cuentas. Así que evítalo.

2. No elijas una clave de NIP que sea fácil de identificar y si la vas a anotar en algún lado, no la lleves en la cartera junto a tu tarjeta de crédito, ya que en caso de pérdida o robo facilitas el que se pueda cometer algún delito en tu contra.

3. Lleva contigo sólo la tarjeta de crédito que vayas a utilizar ese día. Para garantizar un uso responsable del crédito, no uses más de dos plásticos. Si los tienes, no los lleves a todas partes a donde vayas.

4. Cuando utilices un cajero automático, asegúrate de que no haya ningún instrumento extraño con el que pudieran extraerte los datos de tu tarjeta de crédito.

5. No te confíes de aquella persona que te ofrece ayuda mientras estés por disponer de efectivo en el cajero automático.

6. No permitas que al momento de ingresar tu NIP alguien más esté observando tu operación justo detrás de ti.

7. Si el cajero no te regresa el plástico, cancela cualquier operación y de inmediato reporta al número de atención a clientes lo que acaba de ocurrir. Memoriza el número de atención telefónica de tu tarjeta de crédito

8. Al momento de recibir tu nuevo plástico a domicilio, verifica que el sobre se encuentre completamente cerrado y no se haya violado ninguna medida de seguridad.

9. Después de realizar compras o pagar algún servicio, no te olvides de quedarte con los comprobantes, por lo menos hasta que te llegue el estado de cuenta y puedas confirmar que los cargos aplicados corresponden a tus compras.

10. Si tu tarjeta de crédito ya venció o la cancelaste, destrúyela antes de desecharla.

11. Cuando se trate del uso de tu tarjeta de crédito vía internet, accede siempre desde tu banco y no a través de hipervínculos o una ventana emergente, ni tampoco respondas ningún correo sospechoso en el que te soliciten información sobre tus cuentas bancarias.

12. Procura no realizar operaciones bancarias desde lugares públicos como un café internet.

13. No guardes las contraseñas de tus accesos en la computadora o dispositivo que utilices.

14. Realiza una consulta el Buró de Crédito por lo menos una vez al año para cerciorarte de que no se haya dado un uso fuera de lo común en alguna de tus cuentas.

15. Consulta tu saldo después de realizar determinadas compras y en caso de notar alguna irregularidad, repórtala inmediatamente a tu banco.

Usa estos consejos a tu favor para evitar sufrir una clonación de tu tarjeta de crédito.

 

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